JUGAR AL AJEDREZ NOS HACE MÁS INTELIGENTES
Así de categórica fue la afirmación que hizo el pasado 24 de abril en nuestro centro, Diego Luis Marin García:

– Monitor Nacional Superior.
– Arbitro Autonómico.
– Jugador federado desde 1989.
– Ranking ELO 2146.
– Ganador en Varios torneos tanto Individual y por Equipos.
– Dando clases de ajedrez desde 2002.
– Miembro de la Federación Andaluza de Ajedrez en el Comité de Técnico y Entrenadores.
Y autor del Libro Nivel I de Ajedrez, que vino a presentarnos en persona, y que era parte de las actividades organizadas por nuestro colegio, para la celebración del día del libro, durante esa semana.
Este gran jugador, visitó las cuatro clases de 4°, donde desde septiembre se imparte ajedrez semanalmente, incluyéndolo en la programación de matemáticas.

El alumnado ha respondido estupendamente a esta iniciativa que se lleva a cabo desde hace varios años. Y qué parte desde cero, ya que, aunque en nuestro colegio hay grandes jugadores/as, que participan en torneos a nivel autonómico y nacional, había parte del alumnado que no sabía absolutamente nada sobre este juego. Y a los que queríamos enganchar, simplemente para que supieran jugar.
En la presentación del libro,se mostraron muy motivados ante las numerosas anécdotas que nos contó Diego, que les hizo ver que el ajedrez es un deporte, sí un deporte, ya que en una partida de dos horas de duración, se queman tantas calorías como jugando al tenis en una hora.
Además, el ajedrez no tiene edad, se puede jugar mientras se tenga lucidez, de hecho, nos contó el autor, que en un campeonato se enfrentaron una vez un jugador de 14 años frente a su oponente de …102.

También sabemos que entre los numerosos beneficios de practicarlo se encuentran:
- Desarrolla la lógica, el pensamiento crítico y la creatividad. El ajedrez ejercita ambos lados del cerebro. El ajedrez requiere muchos escenarios de «si esto, entonces aquello», lo que exige a los jugadores imaginar todos los movimientos potenciales, las alternativas y los resultados de cada posibilidad.
- Aumenta la concentración y la memoria. Los niños que juegan al ajedrez con regularidad mejoran significativamente su memoria visual y su concentración. Un aspecto fantástico del ajedrez es que el juego premia por la concentración y penaliza perderla. Este aspecto del ajedrez proporciona al cerebro del niño un incentivo divertido para mantenerse concentrado mientras juega.
- Desarrolla la capacidad de resolver problemas. El ajedrez es un juego de resolución de problemas, planificación y previsión. Ser capaz de pensar en las variables cambiantes y formular un plan basado en varias posibilidades son habilidades inestimables necesarias para el juego y, lo que es más importante, para la vida.

- Mejora la capacidad de lectura. El ajedrez requiere que los niños utilicen funciones cognitivas como la decodificación, el análisis, el pensamiento y la comprensión, todas ellas habilidades necesarias para la lectura.
- Enseña a planificar y prever. Para ganar en el juego hay que tener la capacidad de prever múltiples posibilidades y resultados para formular un plan exitoso. En última instancia, el objetivo es capturar el rey del adversario, pero la paciencia y la planificación son la clave para conseguirlo.
- Hace participar a la mente fuera de las pantallas. No es de extrañar que la cantidad de tiempo de pantalla a la que están expuestos los niños hoy en día pueda disminuir su capacidad de concentración y enfoque. El ajedrez es una forma poderosa de contrarrestar los efectos negativos de la era digital, involucrándolos en una actividad que mejora la concentración mientras les da una actividad divertida para disfrutar fuera de las pantallas.
- Conectar con los demás. A diferencia de los videojuegos o la televisión, el ajedrez crea una conexión humana a través de un juego competitivo saludable. Enseñar a un niño/a a jugar al ajedrez no sólo construye un cerebro sano, sino que también refuerza las relaciones positivas y construye recuerdos duraderos.

Todo esto nos hizo ver que nos gusta el ajedrez y que queremos seguir disfrutando de todo lo bueno que tiene.
Y que seguiremos aprendiendo y practicando tanto en el cole como en casa.
Texto, redacción y fotos de Belén Cano García.
